Una fuerte granizada obliga a la imagen a refugiarse en unos soportales

La Virgen de la Soledad bajo los soportales. Foto Alfonso Barriga
EN EL REGRESO DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD A SU ERMITA

Ayer sábado por la tarde era el día elegido dentro del programa de actividades de la Semana Santa malpartideña, para el regreso de la Virgen de la Soledad a su ermita en las afueras del pueblo. Esta imagen bajó de su ermita el pasado día 7 de abril y procesionaba en la tarde del jueves santo, no pudiendo salir por la tormenta que descargó minutos antes de empezar la procesión del jueves.

Como decimos, ayer, le correspondía volver a su ermita, en una procesión muy concurrida y más a la vista del excelente tiempo que hacía en el momento de la salida. Pero en escasos segundos, cuando la imagen no había completado ni siquiera el recorrido de una calle completa, se desató un fuerte aguacero, acompañado de granizos, lo que hizo que los cofrades de la imagen tomaran la determinación de refugiarla en unos soportales, donde permaneció más de media hora, hasta que aflojó el temporal, y pudo continuar su recorrido envuelta en plásticos.

No es la primera vez que le llueve en el recorrido a esta imagen, aunque la tromba de agua que cayó ayer haya sido probablemente la mayor que haya sufrido esta imagen en su despedida de Malpartida.