"Monago, mira tu mano"

Unas 4.500 personas de distintas localidades extremeñas se han manifestado contra el cierre o reducción de horarios en las urgencias rurales

Vecinos de distintas localidades se han desplazado hasta Mérida para protestar. / BRÍGIDO
Protesta en Mérida contra los rectores sanitarios

La manifestación contra los recortes sanitarios acaba con un ataque epiléptico. El alcalde-médico de Valverde de Leganés, Baldomero Jimero, ha tenido que atender a un hombre de Aldeacentenera que se ha desplomado justo al concluir la protesta convocada contra el cierre de los Puntos de Atención Continuada en quince localidades extremeña y la disminución de las horas de atención en otros seis pueblos. El bochornoso calor que inunda Mérida ha derivado en este pequeño incidente que parece no revista más gravedad en una jornada a la que, a falta de los datos de la Policía Nacional, se puede calcular en unas 4.500 personas , 3.500 según la Policía Nacional, las que han venido a la capital autonómica desde distintos puntos de la región. Ciudadanos de Aldeacentenera, Aldeanueva de la Vera, Arroyo de San Serván, Cabañas del Castillo, Campillo de Llerena, Castañar, Deleitosa, Jarandilla de la Vera, Hernán Pérez, Quintana de la Serena, Malpartida de Cáceres, Malpartida de Plasencia, Madroñera, Monterrubio, Navalvillar de Ibor, Navezuela, Puebla del Maestre, Ribera del Fresno, Robledollano, Roturas, Santa Cruz de Paniagua, Solana de los Barros, Torrecillas de los Ángeles, Valdecaballeros, Valverde de Leganés, Villanueva de la Sierra, Zahínos y Zarza de Granadilla estaban citados para reclamar una sanidad pública "Igual para todos" y en contra de cualquier tipo de recorte presupuestario en este terreno.

Desde la rotonda de Augusto, junto al Puente Lusitania, hasta la plaza del Rastro, donde está Presidencia de la Junta, los manifestantes, 'armados' con pancartas, banderas de Extremadura y de la UGT, cencerros, cláxones y carteles de todo tipo, ha recorrido el trayecto lanzando críticas al Ejecutivo regional y, en especial, al presidente de la Junta, José Antonio Monago. Al jefe del Ejecutivo se le ha recordado su promesa de que se cortaría un dedo de la mano antes de que recortara en Sanidad y en Educación. "Creo que los españoles y los extremeños no somos tontos y sabemos lo que se quiere hacer realmente", dice Marcos Beltrán, albañil jubilado de 68 de Hernán Pérez, en la Sierra de Gata. Antonia León, de Zahinos, que tiene 70 años, es igualmente crítica. "Es un poco vergüenza lo que quiere hacer la Junta. Vamos para atrás. Con la sanidad no se juega", clama esta vecina de un pueblo en la que la alcaldesa, del Ipex, gobierna en coalición con el PP. Aunque hay pueblos igualmente afectados por los recortes, no se han visto alcaldes o dirigentes de esas poblaciones en la manifestación, todo lo contrario que los municipios gobernados por PSOE e IU.

Los alcaldes han intentado entregar un escrito al presidente de la Junta, con el que pretendían mantener un breve encuentro, pero José Antonio Monago no les ha recibido. En todo caso, los regidores han entregado unas 12.000 firmas de vecinos en contra de los recortes.