Esteban Maestre Solano expone artesanía en Malpartida de Cáceres

Esteban Maestre en el atrio de la iglesia de Malpartida. Foto ALBAGAR
MALPARTIDEÑO, RESIDE ACTUALMENTE EN UN PUEBLO DE BURGOS

"A primeros de año recibí una carta de la organización mundial del Libro Guinnes de los records. Me comunicaban, en inglés, que los diminutos trabajos que tengo hechos, y que es necesario mirarlos con lupa, no tienen rival, de momento, por lo que tengo esperanza de que se incluyan en éste famoso libro de records mundial".

Quien así nos habla es Esteban Maestre Solano, un malpartideño jubilado del Cuerpo Nacional de Policía y que reside actualmente en  el pueblo burgalés de Quintana Martín Galíndez. Lleva alejado de Malpartida desde 1975, año en el que ingresó en la policía en Bilbao" me puse en clases con D. Nemesio y con D. Silvestre". Prácticamente no conoció a su madre María Juana la Veintiuna, que falleció cuando sólo contaba 3 años, casada con Diego Parrón.

"Desde muy pequeño trabajé, con 15 años en la desilla de los Fernández cuidando yeguas, que más que cuidarlas yo me cuidaban ellas a mí y después en la granja de la misma familia, y a partir de ahí hice de todo tipo de oficios, desde segador a porquero, hasta que a los 22 años me fui a la mili. Mi primera escuela particular fue la de doña Paca Orozco, donde aprendí todo lo que pude"

A partir de su destino en Bilbao, Esteban Maestre dio comienzo a una vida ajetreada. Casado primero, divorciado después y con pareja que fallecería más tarde, sin hijos, pasó su vida en el País Vasco, hasta que tomó la determinación de jubilarse anticipadamente y enrolarse en un barco para dar vueltas por el mundo.

Un día un amigo me presentó a alguien que me facilitó las cosas y me fui a navegar por el mundo. Desde petroleros a grandes barcos he visitado lugares tan alejados como  Australia o Nueva Zelanda. Así estuve 3 años, hasta que me volví al pueblo de Quintana Marín Galindez, en Burgos.

Hace diez años que empezó su retiro definitivo en éste pueblo. La habilidad que demuestra ahora con sus obras no le había aparecido antes ni por asomo. Un día, paseando, se encontró un palo "normal, y me dio por "calarlo", y ahora tengo la casa llena de ellos, aunque ya labrados. Empecé utilizando destornilladores. Le saco el corazón al palo, y sólo queda una carcasa, como una funda para guardar un sable. Me gusta trabajar con la madera. Con un palo largo, fabrico una cadena de una sola pieza. Ahora mismo estoy fabricando una cadena de madera con un palo de 4 metros y espero que se alargue hasta los 6 metros, que también pienso presentar al Libro Guinnes"

Esteban no quiere hacer negocios con sus obras, de hecho no ha vendido ninguna, si acaso ha regalado, aunque poco. No le interesa hacer negocio con estas obras, porque dice que "así no se crea obligaciones"  Los trabajos los hace para emplear su  mucho tiempo libre. Un diario de Burgos se hizo eco hace tiempo de su hobby dedicándole una página entera. Nunca ha perdido el contacto con Malpartida, aunque viene poco. De hecho hace 7 u 8 años realizó una exposición en la Casa de Cultura de Malpartida.

De lo que más orgulloso está es de dos obras que también expone aquí en Malpartida estos días. Un castillo del pueblo de Frías que pesa 50 Kg y la ermita de San Roque, de aquel pueblo. Estas dos últimas obras están hechas de cartón lacado y forrado con piedra, y después barnizados. Recicla todo lo que puede y utiliza como materia prima la madera de haya.