Diego Doncel,XXXVII premio poesía Ciudad de Burgos

UN POETA DE MALPARTIDA

El diario El País, de hoy sábado,12, inserta en  sus páginas literarias, un artículo obra de Antonio Ortega, referido a nuestro paisano poeta Diego Doncel.

Poesía. Con Porno ficción (XXXVII Premio de Poesía Ciudad de Burgos), Diego Doncel (Malpartida, Cáceres, 1964) renueva los modos y recursos de la poesía dando cuenta de la decepción del individuo ante un discurso que proclama que vivimos en el mejor de los mundos, pero donde "lo real se confunde con el consumo de lo real". Un retrato de víctimas, una autopsia desesperada, una galería de voces que, en los 17 poemas que componen el libro, más una carta final a modo de poética, descubren las farsas del poder, de una realidad suplantada por mecanismos de ficción que, ejerciendo su dominio, hacen que el mar sea "la serigrafía alucinada de una imagen de masas". Un libro de amor, historias de parejas y de sus experiencias vitales, donde el sexo "es el último refugio, la última resistencia", luchando por ser cuerpos capaces de amar. Es la liquidación del éxtasis posmoderno con sus propios recursos: la ciencia-ficción, la realidad virtual, el mundo como "una página web dañada por un virus"; el relato apócrifo, el juego de "realidades inteligentes"; la invención, la superstición, un futuro que parece "una entropía obscena"; el desdoblamiento de identidades y mundos, seres invisibles en "una conjura anónima". La incertidumbre de una existencia en la que "no hay cosas sino imágenes de cosas, no hay seres sino imágenes de seres: no hay almas sino imágenes de almas". Contra ese exhibicionismo pornográfico, este libro de vanguardia proclama lo humano, un modo de vida donde la "búsqueda de lo real", entre "un montón de residuos digitales", sea "una insurrección invisible". Un destino que se adivina y teme: "No preguntes dónde está la realidad porque la boca se te llenará de niebla". Poesía moral, ideológica, nada maniquea, ni falsamente nostálgica, y poéticamente hermosa y potente, plena de imágenes cercanas y certeras. Un discurso fuerte, no mediatizado por su valor de mercado. Un nuevo lenguaje y un nuevo imaginario que, gracias al uso del versículo largo, de una escritura narrativa y proverbial, huye de las formas tradicionales para afirmar lo existente. Lo real frente a su sustituto: "Viajamos por la superficie porque sólo hay superficie. / La profundidad es una superstición".