Miguel Acedo Jardín, jubilado, "cantaor" y atleta

Miguel Acedo Jardín. a la izquierda durante una prueba de atletismo. Foto Albagar
HA CORRIDO NUEVE MARATONES

Comprimir en estas páginas lo que da una hora de conversación es bastante complicado, y más si el interlocutor es de fácil verbo y tiene una vida tan llena de actividades.

Miguel Acedo Jardín(Malpartida,1951), casado, dos hijos y dos nietos, jubilado del Cuerpo de la Guardia Civil de Tráfico, hijo de  gente humilde, su padre era sillero, es el mayor de 4 hermanos y desde los 8 años"en aquella época los recursos que habían en el pueblo eran escasísimos. No había industria, la mayor parte de la gente trabajaba en el campo. Había algún pequeño artesano", compaginaba la escuela con guardar ovejas en la finca de las 300, hasta que tuvo la oportunidad de sacar el Certificado de Estudios Primarios. Después, con 14 años se puso a trabjar en la construcción, hasta que a los 18 años se marcha a Orduña (Biblao), a trabajar en el ferrocarril. Nos fuimos unos 20 o 25 malpartideños. Allí duró sólo  20 días  " dormíamos en barracones, y con gente de  todos los tipos y todas las poblaciones de España. Me dí cuenta de que aquello no era lo mío.  Cogí un tren y me fui a Barcelona donde empecé a trabajar en una metalúrgica".

Aunque todavía no lo hayamos dicho, la gran pasión de Miguel  era, y es, el flamenco, y desde hace 20 años, el atletismo. Estando en Barcelona, conocí a una chica que trabajaba en casa de una cantante de copla, que todavía vive. Me presentó a esta artista y le canté un copla de Juanito Valderrana. Como vió que tenía facultades, me ofreció llevarme a una sala de fiestas muy conocida en Barcelona como es el Molino Rojo, pero no  me animé demasiado.

Miguel estuvo dos años en Barcelona, hasta que le tocó cumplir con el servicio militar y se vino a Malpartida. Fue entonces cuando conoció a la que es hoy día su mujer, con la que se casaría al terminar la "mili". Como solía ocurrir con frecuencia en aquellos tiempos, la Guardia Civil y la Policía Armada, eran frecuentes recursos para quien quería prosperar y Miguel, gracias a un cuñado, pensó que era un buen momento para dejar el oficio de albañil en Cáceres. Asistió a "clases particulares", y a las primeras de cambio se vió aprobando la oposición y entrando en la Guardia Civil. Ubeda, Navarra, San Martín de Unx fueron sus destinos hasta 1980 en el que se presenta a la Guardia Civil de Tráfico , y después de cinco meses de academia, ya estaba con la moto en la carretera. " La academia no fue nada sencillo, de los 375 que entramos, sólo aprobamos 77, y yo hice el número 14 de mi promoción".

Arganda del Rey, Móstoles, y definitivamente, vuelta a la tierra, a Navalmoral, donde después de dos años, se asentaría en Cáceres, hasta su jubilación definitiva, en el año 2008, con 58 años cumplidos y 34 años de servicio.

El otro trozo de su vida, el flamenco, le nació un día, con 6 años, que se fue al campo con su abuelo, piconero de profesión  "delante de nosotros, pasó un hombre con un cántaro, cuando iba a por agua al río, cantando por serranas. Aquello me impresionó y me marcó. El flamenco es algo que se lleva en la sangre. Escuchaba mucho a mi  tío José Negrín y el baile de mi tía Pilar. Un día vino la compañía de Manuel Mairena, hermano de Antonio, al cine de invierno, y allí se presentó mi tío para hablarle a don Manuel del baile de mi tía Pilar. Mientras bailaba un pasodoble, yo la veía detrás de las cortinas del escenario.

En el año 89, cuando se vino a Cáceres, quiso conocer de cerca lo que era el mundo del flamenco. Se hizo socio de la Peña Flamenca de El Casar de Cáceres, y actuaban en los concursos que hacían entre peñas. En el año 99 Federico Vazquez editó un libro de artistas noveles del flamenco en la región, se cuenta un poco de la biografía de cada artista, y ahí estoy incluído. Allí conoció a Tacones,a Juan Corrales,  a Miguel de Tena, y a otros tantos "cantaores". Grabó un disco en Badajoz con 8 cantes" todos con letras mías. Canto por tangos y tengo una seguiriya que dediqué a mi madre Sebastiana"

En el año 90, a los 40 años, empezó a practicar el atletismo " donde seguiré hasta que no me queden fuerzas. Ten en cuenta que el deporte evita tomar pastillas"

Y lo que empezó por  la afición de correr, se convirtió en competición. Llevo más de 20 años practicando atletismo Alterna días de hacerse  20/25 kilómetros diarios, con el gimnasio. Ha hecho 9 maratones, con sus 42 km., cada una. Participó en las maratones de  Madrid, Sevilla, Badajoz, repitiendo varias veces, durante nueve veces  y las ha compaginado con las carreras de media maratón," he hecho muchísimas carreras de media maratón, y ahora estoy preparando la de marzo en Mérida, y, sobre todo, y ¡¡por fín", la media maratón de Malpartida, que tanta ilusión nos ha hecho tanto a mí como a mis compañeros de carreras, Antonio Plata, Santi Mangas, Dionisio García"