La tenca de Los Barruecos

Trasiego de tencas en Los Barruecos. ANTONIO GARCIA MOGOLLON
COLABORACIONES

Su nombre es tenca/tinca tica. Catalogación, especie pescable. Dimensión mínima de captura: 15 cm.

Especie típica de aguas paradas, siendo menos frecuente en los ríos. Se reproduce entre los meses de abril, mayo y junio.

Existen varias versiones para medir las tencas después de su captura. Hay quien dice que tiene que medir más de 15 cm. Para poder meterlas en la "costera". Yo me atengo a lo que dice la ley: dimensión mínima 15 cm. Desde luego las de 14 cm. ya no valen, hay que devolverlas al agua. En lo que yo sé hay dos formas de medir las tencas: una es medirlas desde la punta del hocico hasta la curvatura o arco de la cola; y otra desde los ojos hasta la terminación de la cola.

La tenca es un pez que posee aletas muy grandes, escamas pequeñas y lisas, un círculo alrededor de los ojos, que son grandes y de color dorado y de cada lado de la boca le cuelga una barbilla. Entre las escamas abundan numerosas glándulas mucosas (es la baba que decimos en el pueblo). En la cabeza tiene un par de piedrecillas, las cuales, dicen, que tienen cualidades curativas.

Según la leyenda, es el médico de los peces, especialmente del lucio. Cuando éste está herido o enfermo, se cura al contacto de una tenca. No sé si será cierto, pero la verdad es que por muy hambrientos que estén, raramente atacan a las tencas.

Se cuenta que una vez (y sigo citando la leyenda), en Roma, se consiguió la curación de un enfermo poniendo sus pies al contacto con una tenca.

Es un pez tranquilo. Por eso prefiere las aguas de las charcas a las de los ríos. Es casi desconocida en otros lugares. Ahora, parece que su fama, debido a la exquisitez de su carne, se está extendiendo por toda España.

En cuanto a las tencas de los Barruecos, es la de más calidad de cuantas existen en Extremadura, porque el color y el sabor lo da el terreno en que se crían y viven. El suelo de los Barruecos es de poco cieno, abundan las rocas y arena y eso es lo que le da el color y el sabor. Las que se crían en charcas con mucho cieno tienen sabor a él.

Las tencas de antes eran más sabrosas, tenían más baba y se alimentaban exclusivamente de la comida que encontraban en el agua, pues en éstas habitan miles y miles de bichitos, microbios, hierbas y elementos necesarios para una buena y sana alimentación. Todos sabemos por los animales que consumimos para nuestra alimentación que tienen el sabor de aquello con que se alimentan.

Por desgracia, las aguas de los Barruecos ya no son tan puras como antes, cuando se llenaban de aguas limpias de lluvia, que corrían por nuestros regatos, sin contaminación alguna. Con el cebar para pescar, se acabaron las aguas limpias y puras. No he sido partidario de cebar, pero por mucho que se insista no se adelanta nada. Hoy priva el coger el "cupo" cuanto antes, sin mirar la calidad de las tencas que se capturen.

Hay que ver cómo se envenenan las aguas con los variados y múltiples engodos que existen, todos cargados de mezclas nocivas y químicas, alterando la pureza de las aguas y la calidad de la carne de los peces que los comen.

En los concursos de pesca, en los que se busca la destreza y la habilidad de los pescadores, donde se devuelve siempre la pesca al agua (pesca sin muerte) no está mal cebar; pero cuando nos comemos lo que pescamos debería estar prohibido. Además, se ceba sin control. Se ven pescadores que llevan a los puestos que van a pescar cubos enteros de engodos, desperdicios orgánicos y otras materias contaminantes, en tal cantidad, que luego va en perjuicio de ellos mismos.

Puestos a cebar, hagámoslo con productos naturales: trigo cocido, patatas, toda clase de cereales y legumbres , ... Cogeríamos los mismos peces, pero más ricos, sabrosos, de mayor calidad y sin el menor escrúpulo, pues éstos comen y pican a lo que se les acostumbra. Si el cebar con productos naturales no se puede controlar, lo mejor que podríamos hacer sería prohibir el cebado.

En cuanto a la forma de pescar las tencas y métodos que existen para hacerlo, no voy a decir nada, puesto que me considero un pescador normal y sin cualidades para aconsejar cómo se debe pescar. Además, en esto de la pesca el que más sabe, no sabe"na". Yo empecé pescando con mi padre. A los 5 ó 6 años. Íbamos al Barrueco y después a los ríos. La primera caña que tuve era del país (de la Huerta de la Charca), partida en dos trozos, con un tubo de lata en uno de ellos para unirlos y el sedal atado a la punta. Más tarde compré dos cañas de bambú, que ya las vendían en Cáceres, en casa de Arias, en la calle de San Antón. También compré los carretes, que eran malísimos. Les decíamos "chilrieras" por lo mucho que sonaban, pero por lo menos, ya podíamos tener en la caña más hilo que el largo de ellas. Las anillas las hacíamos nosotros de alambre, hasta que vinieron las de porcelana. Después vinieron las cañas de fibra, los carretes "Sagarra" o "Segarra", que eran muy pesados, pero muchísimo mejores que los anteriores. Todavía tengo dos de ellos y suelo usarlos algunas veces. Ya me he modernizado: tengo dos cañas inglesas y dos cañas "coup" (una de 7 m. y otra de 8 m. que son suficientes para el Barrueco. Con las "enchufables" no creo que llegaré a pescar.

Desde luego varía el pescar con unas u otras cañas. Son más efectivas las inglesas o las "coup" y es otra forma de pescar. Yo disfruto más cogiendo dos tencas con la "coup" que veinte con las normales y que con el sistema tradicional.

En el mercado existen cantidad de arreos, sedales, flotadores o veletas, etc. etc., de excelente calidad para pescar más y mejor, pero no voy a hablar de ellos. Sólo diré que los pescadores jóvenes de hoy pescan mucho mejor que los pescadores de antes y cualquier muchacho pesca mejor que la mayoría de los pescadores veteranos.

La pesca no es sólo tender las cañas y esperar que piquen. Hay que observar el agua, la temperatura que hace, la dirección del viento, probar las diferentes formas de presentarles los cebos a distinta profundidad y muchas cosas más. El pescador que  crea que ya sabe todo sobre la pesca está equivocado. Yo, por lo menos, todos los días estoy aprendiendo y creo que cuando deje de pescar no habré aprendido del todo.