'El Edugón' se hizo con la primera posición en el Torneo de Saque

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Malpartida de Cáceres

El pasado jueves, día 14 de abril, tuvo lugar el Torneo de Saque de Semana Santa. Así, los malpartideños han vuelto a disfrutar, tras el parón debido a la llegada de la crisis sanitaria, de su deporte autóctono.

El torneo se desarrolló, como es tradición, en la Plazuela del Carmen. La forma de juego ha sido una liguilla de todos contra todos.

En esta última edición, en primer lugar se clasificó el equipo 'El Edugón', quienes ganaron un premio en metálico de 70 euros. En segunda posición quedó 'Los Perlas', con 50 euros de premio. Los terceros fueron 'T. H. C.', que ganaron 30 euros y en cuarta posición quedaron 'Los Pelusa'.

Del torneo cabe destacar la gran deportividad que hubo entre todos los equipos que participaron, siendo la principal prioridad jugar y divertirse.

Deporte y tradición

El saque, es una modalidad de juego de frontón que lleva practicándose en Malpartida de Cáceres desde hace más de cien años.

Como se recoge en una publicación anterior, según el historiador local, José A. Agúndez, la única referencia que se posee es una carta de comienzos de 1900, en la que el cura párroco de aquellos tiempos, se quejaba a la primera autoridad de que tratara de evitar esta práctica deportiva, toda vez que las voces de los jóvenes, impedían concentrarse a los fieles en el culto de la Semana Santa.

Se desconoce cuándo comenzó este deporte, pero hay constancia de que se practicaba ya en 1930.

Según se cuenta, esta práctica deportiva se inició en la Cofradía de Guardadores del Señor, que en sus ratos libres de las prácticas del culto, entretenían el tiempo en este deporte. Otras opiniones las colocan en que mientras las mujeres asistían al culto, los hombres, que no entraban en la iglesia, mataban el tiempo jugando a la pelota.

Este deporte se practica tradicionalmente en uno de los muros de la iglesia, concretamente el lienzo situado junto a la Virgen del Carmen, que reúne las condiciones exigidas para este deporte, tanto para el bote de la pelota, como para que las competiciones las puedan presenciar el mayor número de espectadores, que son muchos.

Se juega con una pelota pequeña, idéntica a la que se utiliza en el frontón, pero en los inicios de este juego, la pelota era de trapo, echa por los propios mozos, que la recubrían con hilo fuerte o lana, y que después la untaban con un producto que sirviera para unir el cordaje de la pelota.

Este juego tiene sus reglas ya escritas y se juega en grupos de cinco.