Florentino Gómez, Juez de Paz de Malpartida de Cáceres. / Cedida

«A mi modo de pensar, creo que lo más importante es saber estar, saber escuchar y saber hablar»

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Malpartida de Cáceres

El pasado 17 de febrero, Florentino Gómez tomó posesión de su nuevo cargo como Juez de Paz y, al mismo tiempo, Cristina Domínguez hizo lo propio con el cargo de secretaria, quienes fueron recibidos por Alfredo Aguilera, alcalde de la localidad, en el despacho de Alcaldía.

De esta forma, Florentino Gómez encarna a partir de ahora la figura de Juez de Paz, de la cual carecía la localidad malpartideña desde el pasado 15 de noviembre, momento en que fallecía el anterior Juez de Paz, Alfonso Barriga.

Florentino Gómez fue propuesto para el cargo por el Ayuntamiento el pasado mes de enero y ahora ha tomado posesión. Anteriormente fue profesor del Instituto de Educación Secundaria Los Barruecos.

Florentino Gómez Martín nació en la aldea de Aceña, perteneciente a Caminomorisco (Hurdes).

Ingresó a los 11 años en el colegio de Formación Cristiana de los Esclavos de María y de los Pobres, en Alcuéscar, donde estudió hasta finalizar la licenciatura eclesiástica en la Universidad Pontificia de Salamanca.

Ejerció el ministerio sacerdotal durante 15 años en Pinofranqueado, (Hurdes). Tremp, (Lérida). San Fernando. (Cádiz).

Posteriormente se secularizó, y contrajo matrimonio. Tiene dos hijas y actualmente reside en Malpartida de Cáceres. Tras 24 años dando clases en el IES Luís de Morales y en el IESO los Barruecos, se jubiló a principios de 2021 y ahora acaba de ser nombrado para ocupar el puesto de Juez de Paz de Malpartida de Cáceres.

Cedida

–¿Qué le lleva a ser juez de paz?

Siempre he sentido la vocación de servicio a los demás. Este puesto, después de mi jubilación, me parece ideal para llevar a cabo mis deseos y aspiraciones.

–¿Por qué decidió aceptar el reto?

Después de ofrecerme para este puesto y ver la confianza que han depositado en mí, por lo que he decidido dar ese paso aceptando el reto con todas las consecuencias. Me parece una misión muy bella, estar a disposición de este pueblo de Malpartida. Un pueblo que me acogió hace ya 26 años.

-¿Qué funciones realiza en la actualidad un juez de paz?

Ser el responsable del archivo civil, custodiar y conservar todo lo relacionado al registro civil. Atender a todas las personas que necesiten cualquier documento relacionado con dicho registro.

Además, su misión principal es la conciliación, mediación en materia penal de familia en causas menores, participar en los actos de conciliación, mediar para intentar llegar a un acuerdo, y una posible solución a los conflictos de menor nivel entre los vecinos.

-¿Cuáles han sido sus primeras acciones en el cargo?

Tomé posesión del cargo el día 2 de marzo. Desde ese mismo día comenzamos a recibir a personas que necesitaban documentación para solicitar el bono social, documentos para herencias recibidas, etc. En todo momento estamos atendiendo a los que pasan por la oficina lo mejor que podemos y sabemos. Antes de todo, tanto la secretaria, Cristina Domínguez Rubio como yo, hemos tenido que ponernos al día en un trabajo donde al menos yo, he tenido que empezar de cero. Gracias a la ayuda generosa y desinteresada de Sonia Alcalde Manzano, que en su día estuvo trabajando de secretaria en dicha oficina, a quien agradecemos de corazón su valiosa ayuda.

-Lleva poco tiempo en el cargo pero, ¿Se ha encontrado algún momento complicado ya?

Hasta ahora no ha habido nada complicado. Todo se ha desarrollado con mucha normalidad, siendo el trato con las personas que han pasado por nuestra oficina muy cordial y amable.

–¿Qué cualidades debe tener esta figura?

A mi modo de pensar creo que lo más importante es saber estar, saber escuchar y saber hablar. Es fundamental de cara a las personas que demandan nuestro servicio. Creo, modestamente, que estos requisitos los tengo por mis años de experiencia como profesor durante 24 años y en mi anterior profesión.

–¿Es complicado impartir justicia entre vecinos con los que convive a diario y a los que conoce?

Hasta el momento, no he tenido esa experiencia, por tanto no me atrevo a contestar. Pero, a mi modo de ver, hay que ser muy paciente y ecuánime a la hora de ciertas cuestiones e intentar escuchar y aconsejar de la mejor manera posible y, en todo momento, intentar conciliar y poner de acuerdo a distintas partes opuestas y encontradas. Pienso que debe ser algo complicado. Se necesita echar mano de mucha paciencia y comprensión.

–¿Su idea es permanecer muchos años en este puesto?

Mientras pueda y el pueblo me necesite aquí estaré a disposición de todos los ciudadanos, sin fecha de caducidad. Sin límite de tiempo.

-En su opinión, ¿Está olvidada esta figura?

Esta pregunta es muy difícil contestar para mí. Estoy empezado y apenas tengo experiencia. Aún no me ha dado tiempo a hacer el rodaje, dicho coloquialmente. A los anteriores que desempeñaron este puesto, algunos los conocí y los traté. Pienso que fueron muy respetados y hasta muy queridos por los ciudadanos, por su experiencia, por ser personas muy responsables y muy entregadas a esta gran labor de servir al pueblo, de forma desinteresada y generosa y además con toda amabilidad.

-¿Cuáles cree que son las principales carencias que tiene en la actualidad la Justicia?.

Para ser sincero, por mi parte contestar a esta pregunta me parece que sería un atrevimiento. Pienso que todo lo bueno es siempre mejorable. Con el paso del tiempo y en el trabajo de cada día se podrán ver cosas que a lo mejor necesitan una revisión.

-Para terminar, agradecerle a la corresponsal del periódico 'Hoy Malpartida', Ana Isabel Padilla, este detalle de permitirme una entrevista en este dignísimo periódico. Gracias.