TAL DÍA COMO HOY | 18 DE AGOSTO

Miles de carpas aparecen muertas tras la desecación de una charca

Miles de carpas aparecen muertas tras la desecación de una charca

Sucedió en agosto de 1989, y los habitantes de Malpartida de Cáceres acusaron a su propietario, el vizconde de Roda, de haber vaciado el embalse a propósito

JAIME PANADEROMalpartida de Cáceres

La noticia principal que este periódico sacó en portada el 18 de agosto de 1989 estaba protagonizada por la aparición de miles de carpas muertas que estaban pudriéndose al sol tras haberse secado el embalse en el que se encontraban.

El suceso ocurrió en la charca de Lancho, situada a escasos kilómetros de Malpartida de Cáceres, y no estuvo exento de polémica. Su propietario, Ramón Jordán de Urríes y Martínez de Galinsoga, vizconde de Roda, fue acusado por los habitantes de la zona de ser el responsable de vaciarla. Aseguraban que la había secado a propósito, porque le molestaba la presencia de personas que hacían uso de ella.

Parte de la finca donde se encontraba el embalse estaba ubicada en el término municipal de Malpartida de Cáceres. Una ley antigua establecía que los vecinos de esta localidad podían utilizar sus aguas para pescar, lavar o abrevar al ganado, y cada vez era mayor el número de personas que merodeaban por allí. En los meses estivales, muchos iban a pasar el día e incluso se bañaban en la charca, según informaba el periódico.

Los vecinos argumentaban que su presencia molestaba al dueñoEl vizconde aseguró que solo lo había utilizado para dar de beber a sus ovejasUna ley antigua permitía a los malpartideños hacer uso del embalse

Los vecinos señalaban que esta situación no era del agrado del vizconde, y por este motivo había tratado de evitarla vaciando el embalse. Sospechaban que lo había hecho abriendo la compuerta que había en el muro y dejando escapar el agua durante varios días.

Ramón Jordán aseguraba que él no había retirado el agua y achacaba el problema a la sequía. «La charca se quedó sin agua en el 40, en el 80 y ahora en el 89. Nadie tiene la culpa. En esta zona lleva mucho tiempo sin llover», manifestaba a HOY. Sí reconocía que la había utilizado para dar de beber a su rebaño de 2.000 ovejas, pero de la misma forma en que lo había hecho siempre. «Antes están las ovejas que las carpas», argumentaba. También afirmaba que él nunca había negado el uso del agua a los vecinos de la zona que la necesitasen para sus respectivos ganados.

Las carpas llevaban ya más de dos días muertas al sol, y el olor a podrido se hacía notar en las proximidades del lugar. En las imágenes se pueden observar cientos de ejemplares esparcidos en el lecho, ahora ya seco, del embalse.

El alcalde de Malpartida de Cáceres, Antonio Jiménez, indicó que el ayuntamiento de la localidad interpondría una querella contra el vizconde de Roda por cometer un delito ecológico.

Por su parte, la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Medio Ambiente envió a varios técnicos a investigar la razón por la que el agua de la charca había desaparecido. También informó de que sus trabajadores enterrarían las carpas para evitar así el mal olor.

Al parecer, el propietario ya había querido vallar su finca meses antes para impedir el paso de los lugareños, pero el Ayuntamiento de Malpartida de Cáceres, acogiéndose a la famosa ley, se lo impidió. El vizconde, según describe el texto, llevó el caso a los tribunales alegando que se trataba de una propiedad privada que no tenía por qué compartir con el resto. En el momento de publicación de la noticia, el asunto aún no se había resulto judicialmente y la sentencia no acabó trascendiendo a los medios.

Ramón Jordán de Urríes y Martínez de Galinsoga es un descendiente directo de una de las grandes familias nobiliarias que se asentaron en Cáceres en el siglo XVI. Heredó el título de vizconde de Roda en 1983, y tenía varias propiedades a su nombre. A la finca en la que se encontraba la charca de Lancho, había que sumar también la Torre de Sande, situada en el casco antiguo de la ciudad cacereña, o el Castillo de la Arguijuela, en la carretera de Mérida, entre otras posesiones.

Dos días más tarde, el 20 de agosto de 1989, HOY publicaba una entrevista al vizconde para que pudiese explicar lo sucedido. En ella, volvía a insistir en que el embalse se había secado por culpa de la sequía y en que él era el más perjudicado de todos en este asunto. «Soy propietario de esa charca, pero también el administrador del agua y no la puedo malgastar así porque sí», comentaba.

Aclaraba también que no le molestaba la presencia de los vecinos en sus terrenos: «La verdad es que estoy deseando volver a ver a esos tranquilos pescadores, solitarios, en la charca». En cuanto a la polémica del cercado de la finca, señaló que no lo hacía para evitar el trasiego de personas: «No es que no quiera que venga la gente. Al contrario, tenía pensado poner puertas para que se pueda entrar a pescar o cazar», garantizaba.

Otros asuntos

La portada del día también recogía otros acontecimientos, como el desembarco del croata Drazen Petrovic en la NBA tras su fichaje por Portland o el posible adelanto de las elecciones generales. El presidente del Gobierno, Felipe González, iba a entrevistarse con el Rey para comunicarle la opción de celebrar los comicios a finales de octubre en lugar de hacerlo en julio del año siguiente, como estaba previsto. Finalmente, se celebraron el 29 de octubre de ese año y el PSOE volvió a conseguir la mayoría absoluta.

También aparece en portada la constitución del primer gobierno no comunista de Polonia, encabezado por el sindicato 'Solidaridad' y su líder, Lech Walesa.