Alfredo Aguilera. / HOY

El PSOE ve «éticamente impresentable» que Aguilera siga como alcalde de Malpartida de Cáceres

«Su conducta deshonra los valores democráticos de todas las instituciones», afirman los socialistas cacereños, por mantenerse en el cargo pese a su condena firme por violencia de género

REDACCIÓN CÁCERES

El PSOE provincial de Cáceres considera «éticamente impresentable» que el alcalde de Malpartida de Cáceres, Alfredo Aguilera, se mantenga en el cargo pese a su condena firme por violencia de género, y cree que «su conducta deshonra los valores democráticos de todas las instituciones».

Los socialistas cacereños, en un comunicado emitido este miércoles, resaltan que la sentencia dada a conocer el martes en la que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) «da la razón a las acciones emprendidas por el grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Malpartida», en el sentido de que confirma la anulación del acuerdo de pleno en el que se ratifico la continuidad de Aguilera en el cargo. Sin embargo, la misma sentencia establece que el tiempo de inhabilitación para ejercer cargo público ya se ha cumplido, al empezar a contar desde el momento en que se suspendió de la pena de nueve meses de cárcel siempre que el condenado permaneciese dos años sin cometer delitos.

Por lo tanto, en la práctica Aguilera nunca ha dejado de ser alcalde pese a que hubo una condena a nueve meses de cárcel e inhabilitación, que según el TSJEx ya no se puede aplicar porque el plazo de esa pena ya ha transcurrido.

«Lo que se ha reclamado en todo momento es que una persona con una condena firme, como ha sido el caso del señor Aguilera, no puede mantenerse en el cargo, por honradez, ética política y salud democrática. Es el condenado por violencia de género quien, aferrándose a su silla de alcalde, boicotea a las instituciones democráticas», indica el PSOE en su comunicado.

Pese a que Aguilera abandonó el PP tras la condena, el PSOE lamenta que este partido no actúe como «actor imprescindible» para velar por los valores democráticos de los que se «jacta cada día, pero que rara vez utiliza a la hora de expresar su disconformidad con que un condenado en firme por violencia de género mantenga su puesto». «Existe un hecho probado y es la sentencia por violencia de género y nadie debería ni siquiera plantearse el seguir ostentando un cargo cuando no está a la altura ética ni legalmente», insiste el PSOE.