La tartaleta de patatera y la ilusión de Felipa

M. J. T. Malpartida de Cáceres

La última vez que Doña Letizia estuvo en Cáceres fue el 1 de octubre de 2015. En aquella ocasión, visitó la ciudad para inaugurar el curso de Formación Profesional en el IES García Téllez. Ayer llegó al Complejo Cultural San Francisco a las 11.47 horas, 17 minutos después de lo previsto. Lo hizo bajo un paraguas negro para protegerse de la lluvia que a esa hora caía en la capital cacereña. Tras la difusión de las primeras fotografías, las publicaciones de moda no tardaron en detallar su estilismo: un traje de chaqueta rojo firmado por el diseñador Roberto Torretta, con complementos en el mismo tono.

Al acabar el acto, se ofreció un cóctel en uno de los claustros del complejo, servido por la empresa Sol Catering, de Malpartida de Cáceres, donde los productos de la tierra fueron los protagonistas. Los asistentes degustaron tartaleta de 'mousse' de patatera, albóndigas de rabo de toro y boletus, quesos variados, jamón, lomo, hamburguesitas de ternera y canelones de cochinillo. Y para beber, un crianza de Payva y verdejo de Viña Puebla.

A Doña Letizia le gustó, especialmente, la propuesta de patatera, el queso y el lomo. Y se llevó unas bandejitas para ir comiendo durante su viaje de regreso a Madrid, que realizó en coche.

Felipa Polo y Juana Jiménez viajaron desde Zarza de Montánchez para ver a la Reina. «Yo solo la conozco por la tele. Me hace ilusión verla en persona», comentaba Felipa a primera hora de la mañana.