El bus urbano gana 250.000 viajeros en tres años de subidas consecutivas

Autobús de la línea 2, de Galarza a Aldea Moret, que roza el millón de viajeros. /lorenzo cordero
Autobús de la línea 2, de Galarza a Aldea Moret, que roza el millón de viajeros. / lorenzo cordero

Nueve líneas vieron incrementado el año pasado su número de usuarios, que se acerca a los 4,5 millones, más de 12.300 cada día

MANUEL M. NÚÑEZMalpartida de Cáceres

Más de 12.300 cacereños se suben al autobús urbano cada día. Han hecho de él su forma de transporte, un medio cercano, barato y sostenible y que en la capital culminó el último ejercicio con nuevas subidas en el número de usuarios. Se acerca a la cifra de 4,5 millones de viajeros, un dato que se pierde en el tiempo y que obliga a remontarse hasta 2013 para recordarlo. Subus, la concesionaria del servicio municipal, cerró su estadística de 2018 con 4.996.147 usuarios. Supone casi 70.000 más que el año anterior, cuando se llegó a los 4,42 millones. Es el tercero consecutivo de subidas. Desde 2015 el autobús urbano ha ganado más de 250.000 viajeros, exactamente 251.262.

Esta serie al alza rompe más de una década de bajadas constantes. El portavoz municipal, Rafael Mateos, dio a conocer los datos oficiales ayer al término de la junta local de Gobierno. La línea más utilizada es la 2, que conecta Mejostilla y el Espíritu Santo, con 942.522 viajeros. La 8 (Sierra de San Pedro-Cáceres el Viejo) supera los 892.000, mientras que la tercera en número de viajeros es la que lleva desde el centro hasta el campus. Ronda los 736.000.

Las modificaciones en las líneas, los nuevos servicios digitales, la adquisición de vehículos más modernos y la ubicación en un lugar más céntrico de la nueva estación son las causas principales de esta subida, según explicó el portavoz municipal. Hay que recordar que frente a los 69.906 viajeros que se ganan este año, ya en el anterior fueron otros 134.556. En 2018, de las 14 líneas analizadas, nueve experimentaron subidas. Sobresale la nueva conexión de la 4 entre Macondo y el Ceres Golf. También llega a Valdesalor y hace parada en el Junquillo. A partir del verano, una vez que se concluya el vial que acaba de iniciarse entre Los Castellanos y la N-521, todos los coches tendrán parada y salida en el Junquillo.

Esa era una demanda del colectivo vecinal que se ha visto atendida. La línea 4 supera los 276.000 usuarios, frente a los 166.000 del ejercicio anterior. Hay que tener en cuenta que esa línea es fruto de la fusión de la 40 (apenas 5.000 usuarios en 2017) y la ya desaparecida 9 (cerró con 79.000). Es decir, el aumento de usuarios en la línea de nueva creación rondaría el 10 por ciento con respecto a las anteriores.

Se reduce el número de viajeros en la línea 2, pese a que se mantiene como la más demandada. Unos 10.000 viajeros pierde la línea 1 (Galarza-Aldea Moret) y apenas 2.000 la línea 5, de Las Capellanías a Charca Musia.

Las bajadas de Rincón de Ballesteros y Arroyo-Malpartida no son relevantes, al tratarse de dos servicios públicos de mínimo uso. En el primero hubo 58 usuarios, menos de 5 al mes. En 2017 fueron 215. Los vecinos de la pedanía critican que se les dé un trato diferente, con un autobús bajo demanda. A su vez, en la Estación Arroyo-Malpartida llegaron 24 viajeros, dos al mes. Son cuatro menos que en 2017.

Por contra, la sucesión de líneas que experimentan subidas son: la 3 (Plaza de América-centro penitenciario), casi 13.000 más; la 4; la 6 (Galarza-Residencial Universidad), algo más de 1.000; la línea 7 (El Arco-Casa Plata), casi 2.000 más; la 8 (Sierra de San Pedro-Cáceres el Viejo), 33.0080 más; la línea del campus, casi 4.000; refuerzo campus, más de 2.000; ferial, 5.100 de incremento; y refuerzo a Mejostilla. El dato de esta última es revelador. En un ejercicio completo el servicio se acerca a los 32.000 usuarios. En 2017 fueron unos 14.000, pero no fue un completo.

Hospital

El nuevo año presentará cambios en el servicio, entre ellos la conexión con el hospital universitario a través de la renovada línea 3, en la que se incluye la del campus. El Ayuntamiento ya aprobó en pleno la modificación del contrato pero, ayer, su portavoz reseñó que los vehículos de Subus no viajarán a El Cuartillo hasta que no se produzca una comunicación oficial de apertura del centro sanitario por parte del SES. La futura línea 3 hará parada en los principales centros de salud de la ciudad.

Por otra parte, el Consistorio se ha sumado a la campaña en favor de una movilidad sostenible y en la lucha contra la contaminación ambiental en pro de una ciudad «más vital y saludable», a pesar de que según el equipo de Gobierno las condiciones medioambientales de la capital cacereña son ya muy favorables. Desde la Concejalía de Medio Ambiente se ejecutaron el año pasado actuaciones por importe de 437.000 euros.

 

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